Cómo aprendí a ahorrar

por Nov 1, 2021Blog

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La disciplina es la clave

Desde pequeña, me gustaba hacer negocio. Mis papás eran catedráticos en la universidad y ninguno de ellos, necesariamente, tenían un espíritu emprendedor. En la primaria, mis papás me compraban los útiles escolares como todos los años. Yo los llevaba al colegio con la intención de venderlos y con la ganancia, compraba lo que me hacía falta y ahorraba el resto. Muchas veces he llegado a la conclusión que me gusta hacer negocio porque me encanta relacionarme con la gente. Soy muy dicharachera.

Después de mi divorcio, tuve que aprender cómo generar más ingresos, cómo ahorrar efectivamente y saber en qué invertir. Esa historia la puedes leer aquí: https://monicataher.com/mi-historia/

Una de las cosas que aprendí fue la Disciplina Japonesa la cual comparto en 4 puntos concisos:

  1. No dejes el ahorro para el final del mes: pensar en ahorrar hasta que llega el final del mes es un método destinado al fracaso porque lo más recurrente es que para entonces no nos quede nada en el bolsillo. Yo destino un % de mis ingresos cada 8 del mes. En automático. Crea una cuenta de ahorros o busca una lugar seguro en tu casa donde guardar tu dinero. Si no tienes mucho dinero para ahorrar mensualmente, haz un esfuerzo y destina por lo menos $10 al mes. Créeme, al final del año te sentirás orgulloso.

2. Dile adiós a los caprichos: no gastes en cosas que no necesitas. Sí, a veces es tentador, pero qué prefieres? comprar algo que no es una prioridad o ahorrar ese dinero en el banco? Mujeres, más cerebro y menos pasarela.

3. Lleva un diario de Economía Doméstica: Yo escribo, en mi computadora, mi presupuesto mensual y lo divido así: Gastos recurrentes (todo aquel gasto que sé voy a tener todos los meses, como por ejemplo, la hipoteca de mi casa, un aprox de los recibos del agua, luz, etc. Gastos únicos (gastos que tal vez tendré, pero no sé por cuanto, como por ejemplo salir a comer, etc.)

Me gusta escribir el total de mis ingresos mensuales vs. lo que he gastado en el mes, tabularlos – y si hay oportunidad de ahorrar el excedente, lo hago sin pensarlo dos veces.

Sólo podrás aprender a invertir, si aprendes a ahorrar efectivamente. Pásale éstos consejos a tus hijos. Te lo agradecerán.